domingo, 15 de marzo de 2015

Capitulo 16 "Peligrosa Obsesión" #FIN DEL MARTÓN







Comencé a caminar para salir de aquella habitación y los pasos de _______(tn) fueron torpes detrás de mí, ya que yo tiraba de su mano para que lo hiciera. Giré mi cabeza para mirarla.
—Pero, ¿Qué demonios haces? —me preguntó.
—Tú solo camina —le dije y tiré más de su mano, para acercarla a mí.
  Robert salió de la habitación.
—_______(tn), ¿A dónde vas? —le preguntó.
—Tenemos cosas que hacer Robert—contesté por ella.
—_______(tn), te estoy hablando —dijo él. Detuve nuestros pasos y me giré a verlo.
—¿Acaso no te has dado cuenta de que estas enfermo? Así de pie y encima descalzo no vas a curarte más Robert, será mejor que vuelvas a la cama.
Vi como su cara se tornaba rojo de la rabia.
—_______(tn), vuelve aquí —le exigió de manera autoritaria, como si ella fuera un perro o algo así.
Ella lo miró fijo por unos cuantos segundos, y luego me miró a mí.
Volvio su vista a el.—No soy una de tus criadas, para hacer lo que quieras —le dijo ella. Sonreí levemente y ella me volvió a mirar —Vamos.
—Vamos, cariño —dije y volvimos a caminar.
Tuve unas ganas tremendas de girar a ver como había quedado Robert, pero no lo hice, para poder llegar más rápido a la salida. Además de que había dejado sin protección a Betty♥. Salimos y con cuidado ella soltó mi mano.
—Ya no es necesario que me agarres de la mano —me dijo.
—Está bien, está bien —le dije y me subí a la moto —Sube, vamos.
—¿A dónde? —me preguntó frunciendo el entrecejo.
—Tú solo sube, yo luego te digo.
Se subió y prendí marcha hacia lo de Amanda. Sabía perfectamente que si le decía que la llevaría a lo de Amanda se iba a negar rotundamente. Llegamos a una pequeña casa, que se encontraba cerca de la Universidad. Allí vivía la rubia insoportable de Amanda Bynes.
_______(tn) se bajó y luego me bajé yo.
—¿Podrías decirme en donde estamos? —volvió a preguntar.
—Ya lo veraz —dije y tomé de su mano, para caminar hasta la puerta de la casa.
Toqué el timbré y más rápido de lo que esperaba la puerta se abrió. Una sonrisa de oreja a oreja se dibujaba en el rostro de la rubia.
—Viniste —dijo con voz chillona.
Sentí como la mano de _______(tn) apretaba con fuerza la mía. Entonces, con un solo tirón la presenté adelante, para que la viera. La sonrisa de Amanda se esfumó más rápido que un ‘hola que tal’ Sus ojos verdes miel se clavaron con asombro y enojo sobre la pequeña figura de _______(tn). Arrastrando la vista me miró a mí. Yo solo sonreía como si nada pasara.
—¿No sabía que venías acompañado? —me dijo apretando los dientes.
—Y desde ahora en más, va a ser así casi siempre —le dije.
Volvió su vista a _______(tn) y vi como su rostro cambiada radicalmente.
—Entren —sentenció y entró a su casa.
—¿Qué es esto? ¿Por qué me trajiste aquí? ¿Acaso quieres vengarte de mí por haber ido a lo de Robert? —me preguntó por lo bajo.
—No, no es eso. Te traje como escudo anti-amanda —dije por lo bajo para que la rubia que estaba delante nuestro no escuchara —Además de que no iba a dejarte con el neandertal de Robert.
—Me debes una grande, Austin —musitó. La miré de costado y le sonreí.
—Demás está decirlo, cuando quieras te pago cariño —dije.
Amanda detuvo su paso y se giró a vernos. Quizás nos escuchó.
—Pueden sentarse ahí, ya traigo las cosas para el trabajo —dijo de mala gana y se metió en una puerta.
—Creo que no puede odiarme más porque no tiene capacidad mental para hacerlo —dijo _______(tn) mientras se sentaba.
—No le hagas caso, está loca —le dije mientras me sentaba a su lado.
—Si, y es por tu culpa —me dijo.
—Ya, ya cariño, no me sigas retando —le pedí.
Amanda entró y apoyó, con algo de fuerza, los libros sobre la mesa. Despreocupada _______(tn), sacó su celular y comenzó a escribir en el. Miré a Amanda, y esta se sentó frente a mí.
—Bueno, ¿Qué hay que hacer? —le pregunté.
—Es un trabajo que mandó la profesora de contaduría. Quiere que realicemos un análisis general de no se que cosa.
—Análisis general del consumidor final —habló _______(rn) sin dejar de escribir en su celular.
Amanda le lanzó una venenosa mirada y volvió la vista a mí. Traté de no reír, pero me fue imposible. Así que la rubia me miró con enojo.
—Si, ¿y que más? —le dije para que volviera a concentrarse en el tema.
—Eso, y hacer un grafico con las estadísticas del mes —me dijo.
—Empecemos —dije y tomé el papel. Pero mis ganas de ir al baño impidieron que empezáramos. —Amanda, ¿Dónde está el baño?
—Esa puerta de allí —me dijo y me la señaló con el dedo.
—Ya vuelvo señoritas —me disculpé y salí de allí.
Entré al baño, hice lo necesario y volví a salir. Detuve mis pasos al escuchar la voz de Amanda.
—Te lo advierto querida, va a ser mejor que te alejes de Austin —le dijo.
—Escúchame bien rubia malteñida —le habló la morena —Me parece que al fin la pintura barata que utilizas, quemó las pocas neuronas que tenías. Ya no me van tus estúpidas amenazas. Y si no quieres terminar peor que la primera vez, mejor cierra la boca…
—Eres una… —entré a la sala antes de que la cosa pasara a mayores. Refrené una sonrisa, la morena había dejado bien en claro quien de las dos era más peligrosa.
—Bueno, ahora si podemos comenzar —dije mientras me sentaba de nuevo.
Los minutos pasaban y yo ya me estaba volviendo loco con todo esto.
Es que es increíble que haya gente como Amanda en el mundo. De verdad es algo que no logro entender.
—Amanda, linda, pon atención. Las cosas no son así —le dije por décima quinta vez.
Era la décima quinta vez que le explicaba lo mismo. Ella soltó una tonta risita.
¡Aaag, como exaspera! Y aun no puedo creer como tuve el valor de acostarme con ella, pero nunca más lo hago. Lo juro por mi hombría, que jamás me vuelvo a acostar con chicas así.
Aunque como ya dije una vez nunca hago caso de mis propias palabras.
—Es que no lo entiendo —dijo ella.
Miré de reojo a _______(tn), y seguía concentrada con su celular. Solté un suspiro.
—No importa Amanda, ¿Por qué no vas a traer algo de comer? —le pregunté.
Ella asintió y se puso de pie para ir a buscar lo que le encargué. Giré mi cabeza para mirar a _______(tn). Ella levantó su vista del celular para mirarme también.
—¿Qué sucede? —me preguntó.
—No soy un genio, no pongo atención en clases, pero dime por favor que no fue mi imaginación la completa falta de, ya no inteligencia, sino SENTIDO COMUN en Amanda —le dije. Ella sonrió levemente.
—Vamos Austin, ¿Acaso no conoces la clase de chica que está frente a ti? No tiene ni dos dedos de frente, y se cree dueña del mundo —dijo y volvió su vista a su celular.
—¿Qué estás haciendo con el celular? —le pregunté.
—Estoy jugando —contestó sin dejar de mirar la pantalla.
—Ayúdame —le dije.
Volvió a clavar su vista en mí, y sentí muchos deseos de besarla. Pero no a la fuerza, de besarla y que ella estuviera completamente de acuerdo con ello.
Soltó un suspiro y guardó el celular para acercarse a la hoja que yo tenía en mi mano.
Más rápido de lo que hubiese esperado, la morena y yo terminamos el bendito trabajo. Con personas así si da gusto trabajar y hacer las cosas.
—Gracias —le susurré cuando vimos que Amanda entraba a la sala con una bandeja en la mano. Me puse de pie y tomé la mano de _______(tn) para que también lo hiciera. Amanda nos miró bien, y apoyó la bandeja sobre la mesa —Amanda, ya terminé el trabajo. Y perdón por no esperarte para hacerlo juntos, pero tengo que irme a hacer unos tramites muy importantes.
—Pero… —habló ella.
—Nos vemos el lunes en la Universidad —dije mientras empujaba levemente a _______8tn) para que caminara hacia la puerta —No te olvides de llevar el trabajo por favor. Adiós y gracias por tu hospitalidad.
—Adiós —escuché como decía. Salimos de su casa y seguí empujando levemente a _______(tn) hasta la moto. Ella se giró a verme cuando llegamos.
—¿Qué? —le dije.
—¿Sabes? Me dio pena —dijo. Sonreí.
—¿Quién?
—La rubia malteñida.
—Cariño, no le tengas pena. Ya te dije que esta loca. Ahora sube a la moto, vamos a un lugar que conozco.
—No, no quiero ir a ningún lugar contigo.
—¿Por qué no?
—Porque eres un hombre horrible, un insensible, nada te importa… ni siquiera lo que esa loca sienta —me dijo.
Sonreí y negué con la cabeza soltando un suspiro.
—Bueno, si soy todo eso. Pero vamos, me hiciste un favor ¿o no? —dije. Ella asintió —Bueno, vamos a tomar algo. Alex y Zach nos esperan allí.
—¿Y como se que no me estas mintiendo?
—¿Acaso crees que yo sería capaz de hacerte algo? —le pregunté. Me miró fijo a los ojos por unos cuantos segundos. Sonrió levemente.
—No —dijo negando con la cabeza.
—Aah bien, entonces hazme el favor de subir ¿si?
Ella asintió como una niña pequeña y subió a la moto, para luego yo subirme detrás de ella. Arranqué y manejé a través de las ruidosas calles, hasta llegar al bar.
—Oye, ¿se puede saber que fue eso de MI _______(tn)? —me preguntó de la nada.
Sonreí divertido, mientras continuaba manejando.
—Es una forma de expresión territorial, cariño —le contesté. Ella se giró a verme.
—¿Y acaso yo soy un territorio?
—Si, mi territorio.
—En tus sueños Mahone.
—Y en los tuyos también, cariño —dije y besé su mejilla. Ella me miró con recelo.
Era de noche, casi las 9. La tarde se nos había pasado en casa de Robert y Amanda. Se bajó y miró a su alrededor. A lo lejos vi como dos personas se acercaban a nosotros. Tomé la mano de _______(tn) y la acerqué a mí, para mantenerla segura. Hasta que reconocí quienes eran.
—Hey, ¿Qué hacen aquí? —preguntó Alex mientras se acercaba más y saluda con un abrazo a _______(tn). Ella le devolvió el gesto. Zach también la saludó afectuosamente. Luego ambos me miraron venenosamente.
—¿No se te ocurrio llevar a _______(tn) a un mejor lugar? —me preguntó Zach. Me encogí de hombros y negué con la cabeza.
—_______(tn) disculpa la falta de sensibilidad de Austin, no se que estaba pensando al traerte a nuestro cuchitril —le dijo Alex.
—¿Acaso es tan malo? —preguntó ella.
Los dos lame botas confianzudos asintieron con la cabeza.
—No es lugar para una señorita como tú —dijo Zach.
—Aunque creo amigo —le dijo Alex a Zaach apoyando una de sus manos sobre su hombro y mirando a _______(tn) —Que no hay lugar perfecto para ella.
—Aaaaw, son tan tiernos —dijo ella sonriendo levemente.
—¿Ya se cansaron de ridiculizarme frente a mi _______(tn)? —les dije y ambos me miraron. Zach negó con la cabeza. Le gruñí por lo bajo —Vamos, entremos.      Entramos y lo primero que nos invadió fue el olor a cigarrillo. Para la hora que era el lugar ya estaba lleno de aquellos hombres que se la podían pasar horas allí dentro. Vi como _______(tn) miraba con atención a su alrededor. Su mirada se fijó en las muchachas que estaban sentadas sobre los regazos de los que estaban jugando al truco. Se giró a verme.
—Ellas son las damas de compañía —le dije. Ella volvió a mirarlas —Pero solo se meten con los hombres mayores de 21 años. Nosotros no estamos a su altura.
—Y dime _______(tn), ahora que Austin es tu garrapata incomoda, ¿te agrada un poco más? —le preguntó Zach. Ella sonrió.
—Pues… hay veces en las que es insoportable… pero te acostumbras —dijo divertida.
—Me ama, pero esta terca en negarlo —dije yo. Alex se giró a verme.
—A mi me parece que el que lo niega más es otro —murmuró Alex.
Lo miré mal y nos sentamos en una de las mesas. _______(tn) miraba curiosa a su alrededor, como inspeccionando el lugar.
—¿Te gusta? —le pregunté. Volvió su vista a mí.
—El lugar es así como de época, pero moderno. Es lindo.
—Espera a ver cuando se ponga linda la cosa —musitó Zach. Lo pateé por debajo de la mesa. Siseó e intentó devolverme el golpe, pero se lo dio a Alex. _______(tn) rió divertida.
—Ya basta, dejen de comportarse con niños. Vamos a pasarla lindo —dijo ella.
—Así se habla cariño, así se habla —le dije.

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Hasta a qui el maraton espero que les halla gustado :3 Las quiero Mahomies

Capitulo 15 "Peligrosa Obsesión" #MARTÓN





Mis ojos estaban clavados en los suyos. Esas profundidades color chocolate, estaban llenas de emociones, llenas de amenazas, y podría decirse que hasta de miedos.
—Bueno, vamos a comenzar —habló Gina.
_______(tn) giró la cabeza para mirarla.
—¿Tú vas a sacar las fotos? —le preguntó algo nerviosa.
—Si, ¿Cuál es el problema? —le preguntó su madre.
—No, nada —dijo y volvió su vista al frente. Soltó un leve gruñido.
—¿Qué sucede? —le pregunté.
—Esperaba que mi madre no fuera la fotógrafa —me dijo.
—¿Por qué?
—Porque a veces… pide demasiado…
—Ahora Austin, pon tu brazo izquierdo alrededor de la cintura de _______(tn) y acércala a ti cuando yo te diga —me dijo.
Hice lo pedido y cuando dijo ya, la acerqué a mí haciendo que chocara levemente contra mi pecho.
—Perfecto —habló Gina —Ahora mírense a los ojos. _______(tn) pon tus manos sobre sus hombros y acércate más a su rostro.
La morena giró la cabeza para mirarla.
—Gina… —la llamó por su nombre, como forma de advertencia.
—Haz lo que te digo —dijo ella. La morena obedeció y se acercó más a mí —_______(tn), quiero que dirijas tu mirada a la cámara. Tú Austin, solo mírala a ella.
Otro flash iluminó todo.
—¿Cuántas fotos más vas a sacar? —preguntó _______(tn).
—Varias, varias —contestó Gina —Ahora quiero ver deseo, mucho deseo.
—Tus peticiones son ordenes para mi, Gina —le hablé.
—¡Nooo! —chilló ella.
—¡_______(tn), actúa como si desearas a Austin o te reduzco el sueldo! —la amenazó.
—Vamos tempanito de hielo, haz caso. Las mamás siempre tienen la razón, ¡Deséame!
—Como los odio —musito ella.
—Ahora Austin, levanta a _______(tn) sobre ti y coloca una de tus manos justo cerca del parche en donde esta la marca y la otra en su espalda.
—Mamá, ¿desde cuando las fotografías se volvieron tan… pornográficas?
—Ay _______(tn), eres tan… quisquillosa. Haz lo que te digo, así terminamos todo esto rápido.
Ella murmuró algo que no logré entender.
—Vamos cariño, arriba —le dije y la alcé sobre mí.
Sus piernas se cerraron alrededor de mi cintura, y sentí que iba a volverme loco ante el adictivo aroma de su perfume.
—_______(tn), peina su cabello hacia atrás con tu mano. Y mírense las bocas.
Parecía que ella ya no iba a protestar. Su mano se enterró en mis cabellos peinándome hacia atrás, y sus ojos se clavaron en mis labios, al igual que los míos en los de ella.
Luego de media hora, en donde seguimos posando cerca, muy cerca. En donde ella posó sola, y de verdad parecía una modelo profesional, haciendo caras y gestos. Hasta yo tuve mis poses solo, y debo decir que soy más bueno de lo que pensaba.
—¡Excelente, hemos terminado! —dijo Gina contenta. Todos aplaudieron — Muchachos, las fotos son increíbles, hermosas.
—Voy a cambiarme —sentenció _______(tn) sin prestar atención a su madre. Gina se giró a verme.
—Ahora está irritada, pero ya se le va a pasar —me aseguró.
Asentí y me fui a cambiar.
Cuando volví ella ya estaba, guardando unas cosas dentro de su cartera. Me acerqué a ella.
—Comentas algo sobre esto, y te juro que iré a buscarte y te arrancaré uña por uña, ¿escuchaste?
—¡Gente, estás fotos van a la portada! —gritó Gina desde su despacho.
—¡¿Qué?! —preguntó _______(tn) dándose vuelta para mirar a la oficina de su madre.
Sonreí levemente y me acerqué hasta su oído. Ella estaba de espaldas.
—Por mí, nadie se enterara —le dije. Se giró a verme rápidamente.
—Por favor, por lo que más quieras, renuncia —me dijo. Reí por lo bajo.
—¿Y perderme la oportunidad de poder apreciarte los fines de semana? —le dije.
—¿No te parece que ya son suficientes los días que tengo que soportarte en la Universidad?
Sonreí con los labios apretados y respiré profundamente.
—No, ¿algo más?
Me miró con ojos venenosos. Y si las miradas mataran, hace rato que a mi ya me estarían velando.
—Eres una peste, pero ya voy a encontrar la forma de deshacerme de ti.
—Que linda eres —dije con tono dulce —Yo también te adoro, cariño
Hizo un sonido de indignación y tomó su abrigo.
—¡Gina! —la llamó. Está se asomó por la puerta —¡Me voy a cuidar a Robert! ¡Adiós!
Gina salió rápidamente de la oficina y se acercó a nosotros. Miré a _______(tn).
¡Oh, si no estuviera condicionado por un juez, seria por algo más que una simple gripe que lo tendría que cuidar!
—Bueno, te llevo —le dije. Ella se giró a verme aterrada.
—¡No, no, no, no! ¡Claro que no! No necesito nada de ti —me dijo nerviosa.
—Claro que si, sabes que no me gusta que andes sola por ahí. Y ya que tu auto aun no esta listo lo mejor va a ser que Austin te lleve a donde necesites —le dijo su madre, que luego me miró a mí —Voy a pagarte a parte para que seas su chofer.
—No Gina, esa va gratis —dije y le guiñé un ojo.
—Oh, eres tan tierno —me dijo ella con una sonrisa.
—Puras tonterías —susurró la morena, pero logré escucharla.
—Tonterías las que usted hace jovencita, y nadie le puede decir nada. Ahora si es tan amable de dirigirse a mi moto que yo la llevare —le dije y le hice un gesto para que caminara.
—¡Que no! —dijo ella —Robert no te soporta.
—Ni yo a él, así que el sentimiento es mutuo. Te dejaré ahí, y te esperaré afuera.
Soltó un suspiró de cansancio.
—¿Dónde dejaste la moto? —me preguntó rendida. Sonreí.
—¡Eso es Austin! —me felicitó Gina —Ahora en adelante te llamare cuando no quiera comer carne.
—¡Ja, ni loca! —advirtió _______(tn) —A mí no me haces comer carne, nunca más.
—Ya veremos —le dije.
Ella me miró fijo, y creo que entendió el otro sentido de lo que le acababa de decir.
—Bueno, vayan —dijo Gina y besó la frente de su hija.
Se fue de nuevo a su oficina. Me giré a ver a la morena y le hice un gesto para que caminara. Suspiró y comenzó a caminar. Nos subimos al ascensor y bajamos hasta el estacionamiento, en donde me había ido a dejar mi moto, luego de hablar con Gina.
—¿Podrías decirme que se te dio por venir hoy aquí? —me preguntó.
Sonreí y me subí a la moto, le hice una seña para que subiera delante de mí. Revoleó los ojos y se subió. Se acomodó bien y se sentó derecha.
—Ya te dije, necesitaba algo que hacer los fines de semana —le dije cerca de su oído.
—¿Y porque tenía que ser esto? ¿Por qué me odias?
Reí por lo bajo, haciendo que ella girara su cabeza para mirarme. Aun no había prendido la moto. Recorrí su rostro con la mirada, buscándole alguna imperfección. Algún error en su creación y confección. No había nada, ella era simplemente… perfecta.
—Yo no te odio, cariño —dije sin dejar de mirarla.
—Pues no parece —dijo y volvió su vista al frente.
Sonreí y arranqué la moto. Me dio la dirección de Robert, y el muy desgraciado vive a unas pocas cuadras de mi departamento. Llegamos y frené frente a una gran casa. Reí por lo bajo. El imbécil aun vive con sus padres, no puedo creerlo.
—¿Vive con sus padres? —le pregunté a _______(tn), mientras ella se bajaba de la moto.
—Si —dijo ella y no pudo evitar sonreír, pero al instante dejó de hacerlo —Es solo hasta que se encuentre algo que le guste para vivir.
—Si, seguro.
—Puedes irte, no hace falta que me esperes, no se a que hora terminaré.
—No cariño, ve tranquila, pero aquí me quedaré. Se lo prometí a tu madre…
Me miró con cara de fastidio.
—¿Acaso no tienes nada mejor que hacer?
—No cariño, no tengo nada mejor que hacer.
Giró sobre si misma y caminó a grande zancadas hasta la puerta de la gran casa que estaba frente a mí. Reí divertido y vi como desaparecía detrás de la puerta. Solté un suspiró y miré a mi alrededor. Había un Starbucks a menos de una cuadra. Dejé la moto y fui en busca de un delicioso frapuchino. Me quedé sentado en una de las mesas, perdiendo un poco de mi tiempo.
¿Cuánto tiempo creen que estará allí dentro la morena? ¿No mucho, verdad?
Luego de estar una hora allí sentado, me puse de pie y volví hacia mi moto. Me apoyé sobre ella, sin dejar de mirar hacia la puerta. Miré mi reloj, ella aun no salía. Tomé un cigarrillo y lo prendí para poder fumar tranquilo.
Sentí como algo vibraba en mi bolsillo, me sobresalté un poco y me di cuenta de que era mi celular. Lo tomé y miré la pantalla. No sabía quien era, pues no tenía agendado su número.
—¿Hola? —dije al atender.
—Hola Aust —me habló. Fruncí el ceño al no reconocerla.
—Hola…
—Amanda tonto, soy Amanda.
¡Diablos! ¿Para que mierda conteste?
—Aaah, Amanda —dije.
—¿Acaso no me tienes agendada en tu celular? —preguntó.
—Mmm, si lo que pasa es que no me había fijado quien era al atender —le mentí.
—Bueno, no importa. ¿Dónde estas?
—Por ahí.
—Austin, ¿Qué tengo que hacer para que vengas a hacer de una buena vez el maldito trabajo de contaduría?
—¿Qué trabajo? —le pregunté.
—¡El trabajo que nos mandaron a hacer de a grupo!
—Aaaaaah, si el trabajo —dije al recordarlo.
—Tenemos que hacerlo hoy mismo. Es para el lunes.
—¿Quién más esta en el grupo? —le pregunté.
—Nadie. Solo nosotros dos…
—¿Quién hizo los grupos?
—¡La profesora tonto! —dijo con voz chillona y soltando una estúpida risita. ¡Aaag, como me exaspera!
—Está bien, voy para tu casa.
—Perfecto, aquí te espero.
Colgué y miré a la casa de Robert. No, yo no iba a irme sin _______(tn) de aquí.
Tiré la colilla de mi tabaco hacia un costado y caminé hasta la casa. Toqué el timbre y luego de unos segundos un señor de estatura bajita y traje de me abrió.
—¿Qué se lo ofrece señor? —me preguntó. Trate de no reír, estoy completamente seguro que esto es un mayordomo. ¡Robert eres increíble!
—Si, soy amigo del señor Robert, ¿podría pasar a verlo?
—Claro que si joven —dijo y me dio el paso —Suba las escaleras, la tercer puerta a su izquierda, allí esta el joven Robert.
—Muchas gracias…
—Albert, señor.
—Muchas gracias, Albert.
Subí las escaleras y me dirigí a la habitación que el amable mayordomo me había indicado. Me acerqué con cuidado, la puerta estaba un poco entreabierta.
—¡Estoy cansada Robert! ¡Cansada de tus estúpidos celos! —dijo nerviosa ella.
—¡¿Pero porque tiene que trabajar allí?! —le preguntó nervioso.
—¡Mi madre lo contrato! ¿Entiendes?
—¡Pues dile que lo despida!
—¡No voy a pedirle que lo despida! —dijo ella.
—¿A no? ¡¿Por qué?!
—¡Porque simplemente ella no va a hacerlo!
Abrí la puerta y ambos se giraron a verme. Los ojos de Robert se abrieron como platos. Le sonreí irónicamente.
—Oye Rob, siento que te hayas convertido en la incubadora de un virus —le dije mientras me acercaba a _______(tn), tomaba su abrigo y le tomaba la mano —Pero no te puedo prestar a mi _______(tn) más tiempo.
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Capitulo 14 "Peligrosa Obsesión" #MARTÓN



Subí al ascensor y marqué el piso 20. Como lo había previsto Gina no se había olvidado de mí, y al parecer se había emocionado mucho cuando le dijeron que yo estaba aquí. El ascensor se detuvo y las puertas se abrieron. Salí y caminé por el pasillo, hasta llegar al lugar al que el otro día ______(tn) me había traído. Gina estaba rodeaba de personas, a las cuales ella daba ordenes y pedía cosas. Se giró a verme.
—Austin, querido —dijo y se acercó a mí.
—Hola Gina —le dije y cuando estuvo cerca besé su mano —¿Cómo estas?
—Atareada —me dijo y sonrió —¿Qué te trae por aquí? ______](tn) llega dentro de media hora aproximadamente.
—No, no vine para ver a ______(tn) —mentí más que descaradamente —¿Recuerdas que el otro día me dijiste algo de ser modelo y eso?
—¿No me digas que lo has pensado y vas modelar para mi? —dijo entusiasmada.
—Mmm, no en realidad… yo venía a pedirte que me des así algo… un trabajito como ayudante o lo que sea. Pero creo que ser modelo —dije y fruncí el ceño —No es lo mío.
—Que lastima —dijo en un suspiro —Pero bueno, no importa. Voy a ayudarte. Tú me has caído bien, y eso que los amigos o novios de ______(tn) nunca fueron de mi agrado.
—¿Robert no lo es? —pregunté.
Ella arrugó la nariz mientras caminaba y me hacía una seña para que la siguiera.
—Para nada —aseguró —Ese niño es demasiado imbécil para mi princesa. ______(tn) necesita a un hombre inteligente, que le de seguridad. No a un imbécil posesivo y absorbente. Gracias a Dios ella reaccionó y lo dejó.
—Ya lo creo —susurré por lo bajo.
Llegamos a una pequeña oficina, estaba llena de fotos por todos lados y no pude evitar acercarme a una de ellas. La tomé y la miré. Era la foto de una niña de aproximadamente 7 u 8 años, tenía los ojos grandes y pestañas largas. Una sonrisa blanca y perfecta. Entonces me di cuenta de que era ella.
—¿No es hermosa? —me habló Gina mirando la foto que yo tenía en mis manos. Giré mi cabeza para mirarla —Siempre tuvo una particular forma de mirar, y de ser. Ahí tenía apenas 8 años y no sabes el carácter que tenía.
—Aun lo tiene —le aseguré. Gina rió por lo bajo.
—Si, ______(tn) es una chica increíble —dijo orgullosa —Y no lo digo solo por ser su madre. Ella es decidida y dulce. Es testaruda y sensible. Delante de mí, siempre pone una especie de escudo o barrera, pero siempre termina dándome lo que le pido. No puedo quejarme de ella —suspiró y luego me miró —Pero ya, volvamos al tema importante. ¿Qué quieres hacer aquí?
—No se, tú dime —le dije.
—Bueno, puedes ser mi ayudante. Los que tengo son un poco tontos…
—Perfecto —aseguré.
—Tendrás un sueldo y trabajaras solamente los sábados por la tarde. ¿Te parece bien de 2 a 5 de la tarde?
—Me parece estupendo —le dije.
—Entonces, bienvenido a las agencias de modelaje Levine —dijo y estiró su mano para que yo la tomara. Así lo hice y salimos de allí para acercarnos a donde estaba todo el mundo.
Mi primer encargo fue ir a apurar a las modelos, y eso fue increíble. Creo que no puede haber mejor trabajo que este para un hombre. Luego fui enviado a planta baja en busca de unos papeles importantes.
—¿Puedes darme los papeles de Gina? —le pregunté a la chica de recepción.
—Enseguida —me dijo y me dejó solo mientras iba por ellos.
—¡Buenos días a todos! —escuché su voz y me giré a verla.
Estaba llena de cosas y caminaba con prisa, al parecer estaba llegando tarde. Vi como desaparecía detrás de uno de los ascensores, y no puedo esperar a ver su rostro, cuando sepa que yo estoy trabajando aquí…
—Aquí tienes —me habló, sacándome de mis pensamientos.
—Muchas gracias, linda —le dije y me fui de allí para ir en busca de un poco de diversión.
Subí al ascensor y no pude evitar sentirme emocionado por llegar al piso 20 y ver la cara de ______(tn). Las puertas se abrieron y caminé hacia donde estaban todos.
—¡Ahí lo tienes! —Gina le dijo a ______(tn) y ella se giró a verme.
Sus ojos se abrieron como platos y pensé que su mandíbula iba a llegar a tocar el suelo. Se acercó a mí y me miró fijo.
—¿Qué haces aquí? —me preguntó nerviosa.
—Hola, ¿no? Buenos días cariño, que yo sepa no dormimos juntos anoche —le dije.
—¡Contesta mi pregunta! —exigió. Sonreí levemente.
—Aquí trabajo —dije con suavidad y estiré mi brazo para darle el sobre a Gina.
—¡No estoy para bromas, Mahone! ¡Dime que haces aquí!
—No estoy bromeando, cariño. De verdad trabajo aquí.
Ella se giró a ver a su madre. Gina asintió con la cabeza, y la morena volvió a mirarme.
—No, no tú estas jugando conmigo —dijo riendo nerviosamente —¡Gina! —la llamó, está se acercó a nosotros.
—¿Qué sucede hija? —le preguntó.
—Dime que no es verdad —le dijo sin dejar de mirarme.
—¿Qué no es verdad que? —dijo ella.
—Que él esta trabajando aquí —dijo nerviosa.
—Si, si es verdad. Austin es mi nuevo ayudante.
—¡Esto es increíble! —elevó su voz haciendo que todos se giraran a verla —¡Me rehúso a trabajar con este individuo en este lugar!
—¿Por qué? —le pregunté.
—¿Qué quieres? ¿Qué es lo que estas buscando? —me preguntó.
—Nada —dije haciéndome el inocente —¿Acaso no puedo buscar un empleo para los fines de semana?
—¡No, no puedes! —me aclaró nerviosa. Giró para mirar a su madre —¡No voy a trabajar con él aquí! ¡Quiero que se vaya!
—No, Austin no se va a ir —le aclaró su madre, sin dejar de mirar al frente, en donde le estaban haciendo unas indicaciones o algo por el estilo.
—¿A no? ¡Entonces me voy yo! —dijo la morena, y se dispuso a irse.
—¡______(tn) Levine! —la llamó con firmeza. ______(tn) detuvo su paso y se giró a verla. Gina la miró fijo —Soy tu madre y me debes respeto... también soy tu jefa y por eso haces lo que yo quiero, cuando yo quiera.
—¿Puedo solicitar un asenso? Me gustaría ser su jefe —dije. Gina rió por lo bajo, pero a la morena no le causó ninguna gracia.
Soltó un enojado suspiró y se acercó de nuevo a donde estaba su madre, yo solo me encargué de observarla.
—¿Están listas? —preguntó ______(tn) a las modelos que estaban frente a ella, mientras ella se acomodaba detrás de la cámara.
Gina se acercó a mí y miró a su hija, como yo lo hacía. La morena comenzó a sacar fotos y a dar instrucciones.
—Es tan irritante a veces —me habló su madre. Sonreí levemente —Piensa que todo lo que hago es para perjudicarla o en su contra.
—Así son todas las hijas —le dije. Ella suspiró.
—Ya lo creo —dijo. Un hombre alto se acercó a nosotros y le pidió a Gina poder hablar en privado. La madre de la morena asintió y se fue con él.
Volví mi vista a ______(tn), ella miraba las fotos que acaba de sacar. Con cuidado me acerqué.
—Lindas fotos —le dije. Ella giró la cabeza para mirarme con recelo —¿Estas enojada?
—No para nada, estoy muy feliz, no tengo problemas —dijo con toda la ironía del mundo.
—No tienes porque estar enojada, cariño —le hablé y ella volvió su vista al frente —Yo no quiero que estés enojada conmigo, solo vine porque de verdad necesito el trabajo.
Me volvió a mirar con esa mirada asesina y cortante. Ella no creía ni una sola de las palabras que yo le estaba diciendo. Una nerviosa Gina salió de la pequeña oficina con aquel hombre detrás. ______(tn) la miró y se acercó a ella.
—¿Qué sucede? —le preguntó ella a su madre. Gina miraba a su alrededor, como buscando una solución a su problema. Me miró a mí y miró a ______(tn). Volvió a mirar a su alrededor.
—Mamá, ¿Qué pasa? —dijo algo nerviosa ______(tn).
—______(tn) —le dijo a su hija —Ve a cambiarte y ven para hacer unas fotos con Austin.
Mis ojos se abrieron bien, al igual que los ojos de ______(tn).
—¿Qué? ¡¿Estas loca?! —le preguntó sin poder creerlo.
—Si es así la cosa, creo que no voy a poder negarme —dije sonriendo levemente.
______(tn) me miró asesinamente.
—¡No soy una de tus estúpidas muñecas de plástico! —chilló ______(tn).
—Por favor hija —le dijo desesperada acercándose a ella —Los modelos que encargué no han llegado, y si no hacemos ya mismo esa sesión, la marca va a dejarme.
—Pero, ¿Acaso no tienes millones de modelos aquí? —dijo nerviosa.
—No me sirven, ¡Ninguna me sirve! —miró a su alrededor decepcionada —¡Por favor ______(tn), hazlo por mi!
Vi la desesperación de la morena por decirle a su madre un rotundo NO, pero como Gina me había dicho, ella iba a terminar aceptando. Soltó un leve suspiro.
—Está bien —le dijo.
Gina sonrió emocionada y abrazó con fuerza a su hija. La soltó y se acercó a mí.
—¿Lo harás, verdad? —me preguntó.
—Claro que si, jefa —dije divertido.
—Muchas gracias, de verdad —dijo. Se alejó de nosotros para dar las indicaciones. ______(tn) se giró a verme, estaba algo roja por el enojo.
—Llegas a propasarte, y te arrepentirás —me susurró. Un montón de gente entró al lugar para comenzar a preparar todo. Me llevaron a una pequeña habitación, en donde me dieron unos cuantos pantalones de jean. Miré la marca. Levi’s. De verdad está mujer se maneja con marcas importantes. Me sentaron en una silla y comenzaron a despeinar más mi cabello. Lo secaron y quedó como si recién me hubiese levantado. Gina entró.
—¡Eso es! Así esta perfecto, un look rebelde —dijo y me miró —De verdad muchas gracias, Austin.
—No, no es nada —le dije.
—Tienes un tatuaje —dijo asombrada mirandome el oblicuo izquierdo.
Me giré a verla.
—Si, me lo hice hace bastante —dije.
—Eso aporta más rebeldía al look —dijo divertida.
—No se si me saldrá —admití.
—Será fácil, ______(tn) sabe sobre esto. Cuando era más chica la obligué a hacer un curso de modelaje.
—¿La obligaste?
—Si —dijo asintiendo —No quería saber nada sobre aquello, pero como yo sabía que alguna vez la iba a necesitar, lo hice. Bueno, cuando estés listo, sal.
Se fue dejándome solo. Me puse los pantalones y me quedé sin playera. Yo se que cuando la morena me vea, no va a poder creerlo. Salí y todas las mujeres del lugar se giraron a verme. Gina sonrió, y me hizo una seña para que me acercara a ella. Vi como comenzaban a cuchichear y a mirarme acosadoramente.
—Vas a provocar que todas mueran de un infarto —me habló mi jefa.
—No es mi intención —dije orgulloso de mi mismo —¿Dónde esta ______(tn)?
—¡Odio estos malditos pantalones! —entró ella quejándose. Traté de no parecer cautivado, pero era casi imposible. Ella traía un pequeño pantalón de jean, que se ajustaba perfectamente a sus piernas. Su pelo estaba desordenado como el mío, como si recién se hubiese despertado. Y solo llevaba puesto un sostén negro, en la parte de arriba. Sus marrones ojos se clavaron en los míos, y dejó de caminar. Sacudió su cabeza y miró de nuevo a su madre.
—¿Por qué odias los pantalones hija? —le preguntó Gina.
—¡Mira como me hace el trasero! —dijo y se giró para mostrárselo.
—Muy bonito, es redondito —le dije. Me miró furiosa.
—Austin tiene razón, ______(tn). Tu trasero está bien —le habló Gina.
—¡Mamá no tengo el tamaño suficiente para ser modelo!
—Eso es mentira —le dije—Tu trasero es el más lindo que he visto aquí, hasta ahora.
—No estaba hablando de mi trasero, Mahone —me dijo seria —¡Miren como me queda esto!
Levantó una de sus piernas y el pantalón quedaba un poco colgando. Gina mandó a buscar un par de zapatos con tacón. Los trajeron y el problema fue solucionado.
—No vas a encontrar alguna excusa para no hacerlo, hija mía —le aclaró. ______(tn) le enseño la lengua cuando está no la estaba viendo —Ahora vayan allí —nos dijo. Caminamos hasta el centro del lugar. Las luces blancas nos iluminaban —Ahora, se acercan.
______(tn) miró fijo a su madre, y luego giró hacia mí.
—Juro que vas a arrepentirte de esto Mahone —me amenazó.

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Hola mis Mahomies hermosas se que he tardado años en subir!! pero aqui esta un Maratón espero que les guste.